19 oct. 2012

Un café con D. Álvaro Pérez


MI EXPERIENCIA

                  A través de estos escritos, que aparecerán en el blog de mi buen amigo Carlos, solo pretendo hacer un pequeño recorrido a través de los 24 años que le he dedicado al mundo del deporte en las especialidades de Atletismo y Baloncesto.

                  Se tratan de opiniones personales basadas en charlas con amigos, con jugadores, con entrenadores, con directivos, con padres. No es la panacea de la psicología ni de la metodología del entrenamiento, ya que no soy psicólogo y fui un pésimo entrenador. Pero si con estas pequeñas exposiciones podemos crear un punto de partida o incluso de discrepancia, por qué no, que nos ayude a pensar dónde estamos y hacia dónde queremos encaminar nuestros pasos.

                  Empezar a entrenar con miedo siempre nos lleva a ser miedosos el resto de la vida. Aunque creamos que evolucionaremos con el paso del tiempo, lo cierto es que un buen día llegan aquellos fantasmas del terror a tu mente. El mayor miedo que tiene un entrenador es la derrota. Y creo que ese no debe ser el mayor temor. La única duda que debe acompañarnos durante toda nuestra vida es el de no hacer bien nuestro trabajo. Pero para llegar a ese punto debemos saber cuál es el trabajo que pretendemos realizar. Sé valiente en tu trabajo. No dudes porque si lo haces, acabarás transmitiendo tus dudas.

                  En distintas charlas con colegas de afición siempre tuve y mantengo una verdad absoluta. Si cogemos a un crío de 10 o 12 años y lo exprimimos al máximo, apenas tenga unas mínimas cualidades, haremos de él un campeón. Pero tendremos un campeón a corto plazo. A la vuelta de un par de años o tres, tendremos un juguete roto. Una persona a la que le inculcamos solo el espíritu de la victoria, sin olvidar que para llegar arriba es mejor subir escalón a escalón que no hacerlo de una vez y con un gran salto. Piensa siempre que un crío no es un adulto de menor tamaño, es una persona que necesita seguir creciendo. No apliques a los niños el entrenamiento de un adulto con menores repeticiones, porque estarás aplicando cargas equivocadas en períodos equivocados y sin los descansos necesarios.

                  La próxima semana, un poco más.

1 comentarios:

Antonio Cánovas Valero dijo...

Efectivamente Álvaro.
Muchos entrenadores que sólo piensan en la victoria como meter más puntos... Que le venden humo a niñas, niños y padres, que se hacen un nombre a costa de repartir manzanas envenenadas y lastrar la evolución futura de aquellas a las que ha entrenado, que no inculcan el espíritu del deporte, ni de Club, sino solamente el de ellos mismos, que intentan constituirse en el Deux ex Machina de las niñas y de todo su universo, que entorpecen la labor de quienes quieren trabajar solidariamente por el club e incluso llegan a criticar a estas personas, que se resisten a abandonar un grupo del que ya no forma parte... Y que para colmo, se jactan de los "éxitos" conseguidos porque no ven la mediocridad del éxito a corto plazo.
Creo que todos conocemos ejemplos de estos entrenadores.
Me tomaré este café semanalmente.
Un abrazo.