9 mar. 2013

Now or never

La estructura piramidal de prácticamente todos los clubes es algo fácilmente detectable por cualquiera. Los clubes disponen de diferentes equipos por categorías organizados a lo "fútbol profesional", teniendo equipos "A", "B" e incluso "C".

Cada equipo se configura en función de un proceso de selección de sus jugadores y, cada grupo competirá en una u otra liga en base a los mismos criterios que para la selección de jugadores.

La cuestión más importante es saber bajo qué criterios los clubes determinan qué jugadores conforman los equipos "A" o los "B".

* ¿Son estos jugadores de los equipos "A" los que tienen una mayor proyección como jugadores de cara al futuro? ¿son los que tienen características que los sitúan en un nivel próximo más alto que los demás? 

* O por el contrario ¿son aquellos jugadores que que ofrecen un mejor rendimiento inmediato? Si esto es así, ¿significa que el único criterio es ganar en categorías de iniciación deportiva?


Visto como se conforman algunos de los conjuntos en categoría benjamín y minibasket, casi podríamos afirmar que la mayoría de los clubes optan por la segunda configuración. 

¿Esto que quiere decir?, ¿es imprescindible la victoria como variable para la formación del jugador?,  ¿es la victoria una obsesión de los técnicos en formación, los cuales la anteponen a otros criterios de calidad en la formación del jugador?

En definitiva, la principal pregunta a respondernos es si la victoria es tan sumamente importante para los clubes como para que jugadores queden excluidos en equipos "A" por no tener desarrollado todo su potencial. Y lo que es peor, ¿por qué los equipos "A" tienen más y mejores recursos si no cuentan con los jugadores con mejores capacidades?

La peor consecuencia de todo esto es el "marketing" que se realiza con estos equipos en formación, que se venden como muestra del valor de sus técnicos y de su magnífico trabajo formativo de club. Por supuesto, nada más lejos de la realidad.

Actualmente pocos son los clubes que se preocupan porque sus jugadores alcancen el máximo rendimiento futuro, sino que se desviven por alcanzar el rendimiento y el éxito deportivo inmediato, quizás tal vez por ser algo mucho más sencillo.

Los técnicos (aquellos que lo sean) también ven una oportunidad de escalar dentro del club, la que le ofrece su equipo minibasket; con el cual si gana, podrá demostrar su competencia como entrenador de club. 

Muchas preguntas con respuestas poco saludables para la formación del jugador. ¿Culpables?, todos es su justa medida.


EN EL BOTE PEQUEÑO, LA BUENA MERMELADA


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