9 abr. 2013

Derecho a no ser campeón

Por estas fechas va llegando el momento de dilucidar en la mayoría de las competiciones, quiénes son los campeones en cada una de las categorías. Llega el agónico momento para los niños de ser o poder ser.

En el decálogo de los derechos del niño deportista, destaco el derecho número 10: DERECHO A NO SER CAMPEON.

Los niños tienen derecho a jugar al baloncesto simplemente  por el propio disfrute de jugar al baloncesto sin haber más objetivo que el propio baloncesto. Debemos entender este hecho y defenderlo como educadores deportivos. Los técnicos simplemente debemos crear el contexto en el que se cuide la salud, bienestar físico y emocional del niño y la seguridad en la actividad. Todo ello sin que el éxito condicione ninguna de las anteriores premisas básicas.

Martens señala que el principal problema que existe con los jóvenes deportistas, es que aprenden de padres, entrenadores, compañeros de equipos y medios de comunicación, a percibir su valía por la consecución victorias o derrotas. El resultado es la única variable a tener en cuenta a la hora de valorar su propia competencia y capacidad. 

Para Martens esta tendencia de luchar contra otros debe modificarse por parte de los técnicos y el contexto de pseudo deporte que rodea en muchas ocasiones al deporte de base, por el de luchar por mejorarse a si mismo, por superarse en cada entreno y competición a sí mismo.

Para Martens los educadores deportivos realmente buenos, no son aquellos que consiguen éxitos deportivos con niños; sino aquellos que son capaces de enseñar un deporte y nuevas habilidades específicas mientras se divierten

La competición debe alejarse de esa situación agonística para el niño y, debe ser un medio de disfrute, de valoración de las nuevas competencias adquiridas, de superación propia, de emociones...

Evalúate a ti mismo y reflexiona sobre si eres capaz de hacer mejorar a tus jugadores de forma individual y, si además eres capaz de hacerlos jugar bien al baloncesto de forma colectiva mientras se divierten y trabajan por superarse cada día.


VENCER DEBE SER SIEMPRE SECUNDARIO (Sáenz López-Buñuel)


7 comentarios:

Jesús dijo...

Muy bueno el artículo, tienes toda la razón, es una lastima que en muchos lugares se apueste por el resultado antes por encima de todas las cosas.

cylobato dijo...

Es por eso por lo que no consideró igual de respetables todas las opiniones. El éxito no consiste exclusivamente en la victoria.

Un abrazo Jesús, y gracias por tu aporte.

Ignacio Huertas Puerta dijo...

Soy entrenador y comparto totalmente el artículo. Una carta que escribí a los padres de mi equipo era un reflejo de este concepto de deporte. Lástima que algunos entrenadores sólo compartan esto hasta que llegan las fases finales y... entonces priman los resultados sin pensar que trabajamos con personas a las que tenemos que ayudar a crecer como tales desde el deporte.

Ignacio Huertas Puerta dijo...

Soy entrenador y comparto totalmente el artículo. Una carta que escribí a los padres de mi equipo era un reflejo de este concepto de deporte. Lástima que algunos entrenadores sólo compartan esto hasta que llegan las fases finales y... entonces priman los resultados sin pensar que trabajamos con personas a las que tenemos que ayudar a crecer como tales desde el deporte.

Unknown dijo...

Para muchos como bien dices, prima más sus objetivos personales que los de los jugadores. Cuando eso ocurre, cualquier cosa vale en pro de conseguir la victoria.

Un abrazo y gracias por visitar el blog y participar

Cylobato dijo...

Como bien dices, cuando llega el momento en el que el entrenador puede alcanzar su lastimosa "gloria" personal, este objetivo deroga a los anteriores.

Cuantos "entrenadores" se salen del camino por una victoria......

Un abrazo. Muchas gracias por visitarnos y aún más por compartir tus comentarios.

Manolo dijo...

Buenos días. Soy padre de un jugador y de una jugadora de baloncesto y estoy totalmente de acuerdo con lo expresado por el autor del artículo. No obstante, no nos engañemos pues todo el mundo cuando juega quiere ganar.
Lo que nos diferencia es que algunos pensamos que la victoria debe ser únicamente la consecuencia lógica de un progreso en el trabajo de los jugadores del equipo y otros prefieren ganar a toda costa empleando todos los medios a su alcance aunque algunos nada tengan que ver con un progreso en el juego del equipo. Y digo esto porque los primeros que nunca quieren perder un partido son los clubes. En mi corta experiencia veo como equipos que podrían jugar perfectamente en categoría A son inscritos en categoría B para de esta forma tener más posibilidades de quedar campeones. También veo como cuando llegan partidos complicados alinean el mínimo de jugadores que permite la normativa para tener de esta forma más posibilidades de ganar sin tener en cuenta que tiran por tierra las ilusiones de muchos niños y niñas que se quedan sin jugar. He puesto estos dos ejemplos, pero podría poner muchos más. Muchas veces he pensado que solución se podría dar a este tipo de situaciones (tipo penalizar al equipo que presente el mínimo de jugadores) pero al final llego a la conclusión de que es un problema de educación de nuestra sociedad. Yo solo pretendo que mis hijos aprendan a jugar al baloncesto y que disfruten practicando este deporte en el que unas veces ganarán y otras perderán, pero me temo que los condicionantes que rodean este mundo del baloncesto o, mejor dicho, los que rodean nuestra sociedad actual, no se lo permitirán.
Empiezo a ver cercana la categoría en la que ya no es obligatorio que un jugador juegue al menos un cuarto del partido y me comentan que en esta etapa muchos jugadores se aburren y abandonan. Algunos dirán que es una consecuencia lógica y que el jugador debe enfrentarse con la realidad de que no sirve para jugar pero yo no opino así. Si seguimos en esta dinámica lo único que se consigue es que muchos chicos y chicas terminen odiando el baloncesto lo cual es una pena. Un saludo.