14 jul. 2013

Medicamento para entrenadores

Una de las afirmaciones mas reiteradas por los entrenadores, es que no hay "recetas" en el baloncesto. Afirmación de la cual estoy totalmente en desacuerdo. Y aquí os dejo un "medicamento" que receto a todo aquel que se considere formador deportivo.

Weiss nos "regala" diez recomendaciones a los entrenadores para optimizar el desarrollo de las  destrezas deportivas, la autoconfianza y la diversión en los deportistas.

* Céntrate en la enseñanza y en la práctica de la destreza: proporciona una amplia variedad de experiencias, asegúrate que sean divertidas. No introduzcas la competición demasiado pronto. 
El concepto ganar/perder puede distorsionar el de aprender y progresar, cuidado!!!!

* Modifica las actividades y las destrezas: realiza progresiones secuenciales y adapta la actividad al niño  y no el niño a la actividad. 
Guardad vuestras pizarras de "coach". Haced el baloncesto que vuestros jugadores deben hacer

* Establece expectativas realistas para cada niño: objetivos individuales.
Individualiza la enseñanza, individualiza cada detalle de cada tarea, inclusión de todos con objetivos diferentes. Una misma tarea para muchos jugadores diferentes.

* Conviértete en un excelente ejecutor de demostraciones: repite las demostraciones desde diferentes ángulos.
Proporciona soluciones a tus jugadores, plantéales el baloncesto como un reto constante.

* "Caza" a los niños haciendo cosas correctamente: felicita y anima.
¿Refuerzo positivo? SIEMPRE!!!!

* Reduce los miedos de los niños de ejecutar nuevas tareas motrices: muestra cómo te has preocupado por su seguridad y reducirás sus miedos a lesionarse en los entrenos.
Seguridad física y mental. Esencial en la formación el sentimiento de seguridad y confianza en el buen hacer del entrenador.

* Da instrucciones cortas y simples: rentabiliza al máximo el tiempo de entrenamiento y de juego.
El baloncesto se aprende jugando al baloncesto, no escuchando "clinics" o "batallitas" de entrenadores.

* Se entusiasta, es contagioso. Escúcha, sonríe, interactúa.
Se el "happy one", pero no el "payáso".

* Forma el carácter: identifica los momentos educativos y sé un modelo a imitar.
Exígete una formación adecuada y un exquisito comportamiento dentro y fuera de la pista. De no ser así, mejor busca otro hobbie en el que no seas perjudicial.

* Permite que los niños hagan algunas elecciones: haz preguntas y sé un modelo a imitar.
Enseña a tomar decisiones dentro y fuera de la pista. La vida es una constante toma de decisiones.



Médico sin ciencia, poca conciencia. 
Todas estas recomendaciones de Weiss no deberán ser "administradas" por aquel que no sea un formador deportivo formado.

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