11 mar. 2014

Sobre como evitar ser el leñador de Esopo

El establecimiento de objetivos es una técnica válida para cualquier propósito. Entre ellos destacamos los siguientes:

* Planificar mejor el trabajo a emprender

* Aumentar la motivación y autoconfianza, tanto en los jugadores como en el propio equipo técnico

* Controlar la atención en los elementos clave

* Optimizar el rendimiento en el entrenamiento y en la competición. Conocer qué quiero hacer y qué quiero alcanzar

Este establecimiento de objetivos debe ser puesto en conocimiento de los jugadores. Su comprensión por parte de los jugadores significará un aumento en el rendimiento del jugador, aumentando la eficacia del proceso de enseñanza y una mayor adherencia al trabajo.

El jugador debe ser conocedor del objetivo o propósito que se está intentando lograr con él, pudiendo ser este una mejora de competencia o nivel de ejecución concreto. Esto garantizará una motivación intrínseca en el jugador ser partícipe de su proceso de enseñanza, sabiendo dirigir su esfuerzo hacia un objetivo determinado.

A la hora de establecer el programa de objetivos de trabajo, de contenidos del grupo, del propio entrenador, etc.; debemos cuidar una serie de aspectos. 

Vamos a establecer una serie de variables que debemos cumplir a la hora de establecer nuestra planificación por objetivos


* Las metas deben ser específicas, explícitas y operativizables. Para poder establecer criterios que valores si hemos alcanzado nuestro objetivo, este tiene que estar bien definido y ser medible. Jugar 30 partidos en una temporada es algo medible, jugar muchos partidos es algo general , poco eficaz y ambiguo.

* Los objetivos deben ser difíciles pero realistas. Una meta fácilmente alcanzable no tiene valor, y  las difícilmente alcanzables producen frustración reduciendo la confianza y el rendimiento.
Hay que lograr un equilibrio en entre el reto propuesto y la probabilidad de alcanzarlo
Esta variable redunda en la importancia de los objetivos individuales dentro de un grupo.

* Los objetivos deben estar orientados hacia la ejecución y no hacia el resultado. Centrar la atención sólo en resultados crea una mayor ansiedad y disminuye la autoconfianza del jugador.

* Establecer objetivos a corto, medio y largo plazo. La consecución de las metas a corto plazo permitirán la confianza necesaria para ir logrando metas a más largo plazo, realizando una progresión que permitirá alcanzar los objetivos finales.

* Los objetivos siempre deben estar formulados en positivo. Siempre hay que centrarse en alcanzar logros y no en evitar fracasos. 

* Planificar objetivos para entrenar y para competir. Los objetivos de competición deben ser complementarios de los de los entrenamientos. En la competición se debe buscar en situación real de juego, los mismos logros que se han intentado desarrollar para ser alcanzados en el juego. No se deben marcar objetivos contrarios en la competición respecto a los diseñados en las sesiones de trabajo.

* Planificar el calendario de cumplimiento de los objetivos. Cuando marcamos objetivos, estos deben ser el focos de atención de todos, y deben tener un tiempo de valoración de su consecución.

* Establecer las estrategias necesarias para alcanzar los objetivos. Como formadores debemos planificar el desarrollo de los contenidos que nos permitirán alcanzar los objetivos fijados. Diseñar tareas eficaces,  emplear un adecuado método de enseñanza o planificar cada una de las sesiones, son las acciones que como formadores tenemos que cuidar en el plan de logro de objetivos.

* Anotar por escrito los objetivos. Es indispensable que como formadores tengamos que llevar todo por escrito. Lo interesante de este item, es la eficacia que supone situar o diseñar paneles en los que cada jugador valores qué ha alcanzado y qué les queda por alcanzar. Haz la prueba!!!

* Evaluar los objetivos. Las competición no debe ser nuestro único instrumento de evaluación. Debemos diseñar tareas en las que podamos valorar la eficacia de nuestro programa de trabajo, así como la propia consecución y en qué grado del objetivo propuesto.

* EL programa de objetivos debe ser modificado y evaluado cada cierto tiempo. La realidad nos hará varia el trabajo propuesto, por lo que el programa debe ser flexible a ello.



Una zorra estaba siendo perseguida por unos cazadores cuando llegó al sitio de un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre le aconsejó que ingresara a su cabaña.
Casi de inmediato llegaron los cazadores y le preguntaron al leñador si había visto a la zorra.
El leñador les dijo que no con la voz, pero con la mano disimuladamente señalaba la cabaña donde se había escondido.
Los cazadores no comprendieron las señas de la mano y se confiaron únicamente en lo dicho con la palabra.
La zorra, al verlos marcharse, salió sin decir nada.
El leñador le reprochó a la zorra el porqué, a pesar de haberla salvado, no le daba las gracias. La zorra respondió:
-Te hubiera dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo.

No niegues con tus actos lo que pregonas con tus palabras.

4 comentarios:

David Herrera (CCBG) dijo...

Buenas.
De nuevo totalmente de acuerdo, Yeray, al principio siempre se ha sido bastante reacio en reproducir de forma explícita nuestra práctica educativa, por el inmovilismo, el miedo al cambio, la pereza o la falta de entusiasmo. De ahí que muchos estemos seguros de que plasmar los objetivos además de ser una herramienta básica de nuestro trabajo, lo es para la mejora de la motivación tanto de los jugadores/as como propia.
Saludos

ENRIQUE ROLDAN dijo...

Muy completo, Enhorabuena

cylobato dijo...

Gracias David. Gracias por ser un ávido lector del blog y especialmente por dejar tus más que interesantes comentarios.
Un abrazo

cylobato dijo...

Muchas gracias Enrique. Todo un honor que valores positivamente los artículos.
Un abrazo